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El Mensajero
Nuestra Fe
Los Pentecostales 4
primitiva de los menos educados”. Estas iglesias llaman la atención, sobre todo, a las
personas con pocos ingresos, clase social baja, así como bajo nivel de estudios. Sin
embargo, se pueden encontrar en sus filas también millonarios y maestros.
Un estudio de tres años realizado en la Universidad de Minnesota llegó a la conclusión
de que el movimiento Pentecostal no está limitado a “los descontentos, los deprimidos
o los marginados”. El profesor Luther P. Gerlach, que dirigió el estudio, observa:

“Nuestra opinión es que la mayoría de ellos son personas notablemente equilibradas”.
El profesor Gerlach atribuye su veloz crecimiento a varios factores:

  • Un sistema de reclutamiento efectivo, normalmente a través de amigos y parientes.
  • Un plan maestro simple, sacado de la Biblia, que da a sus adeptos un alto grado
      de confianza.
  • Una organización flexible.
  • Una experiencia (hablar en lenguas) que genera un compromiso ferviente con la
      causa.

Los distintos grupos Pentecostales mantienen un número de misioneros en países
extranjeros cuatro veces superior al que se esperaría del número de miembros que los
constituyen. Aunque la mayoría de los Pentecostales pertenecen a las clases
económicas más bajas, al vivir frugalmente, de acuerdo con sus normas morales y de
conducta vistas más arriba, pueden permitirse ayudar económicamente a sostener los
programas de misión y evangelización de sus iglesias. Así se explica que en Chile, por
ejemplo, el catorce por ciento de la población pertenece ahora a las iglesias
Pentecostales. En Brasil, las Assembleias de Deus dicen tener más de un millón de
miembros.

Lo que ha catapultado al pentecostalismo a la primera plana de la información religiosa
en los últimos años, favoreciendo así, también, su crecimiento, ha sido la aparición de
fenómenos de hablar en lenguas en iglesias como la Episcopaliana, la Luterana, la
Presbiteriana y hasta la Iglesia Católica. Estos movimientos, denominados neo-
Pentecostales, prefieren permanecer en sus propias iglesias de origen y ejercer su don
de lenguas en grupos de oración o en devociones privadas.

La glosolalia, fuera de las iglesias Pentecostales, se registró por primera vez en 1960,
cuando el rector de una iglesia Episcopaliana de Van Nuys, California, empezó a
hablar en lenguas. La controversia resultante llevó a la dimisión del rector, pero pronto
la glosolalia hizo su aparición en otras iglesias. En la Iglesia Católica, mas de 500.000
personas pertenecen a algún tipo de grupos de oración carismáticos, donde se dan
estos fenómenos.

La primera manifestación de Pentecostalismo entre católicos se dio en la Universidad
de Duquesne, en 1967, cuando cuatro miembros de un grupo de oración dieron noticia
de haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo, junto con el don de lenguas que lo
acompaña. El movimiento se extendió a la Universidad de Notre Dame y a varios
centros Newman. Hoy en día, unos 20.000 carismáticos católicos se reúnen en
sesiones anuales en el campus de Notre Dame, entre ellos varios obispos y cientos
de sacerdotes y religiosos.

Los grupos de oración católicos se reúnen en iglesias o en casas particulares, donde
leen la Escritura, rezan, cantan, dan testimonios y se dedican a hablar en lenguas y a
ceremonias de sanación. Los teólogos de tradición católica opinan que las “lenguas” no
son realmente lenguajes, sino, más bien, sonidos producidos en una especie de éxtasis
místico, empleados por los cristianos cuando las palabras normales no son suficientes
para expresar la alabanza a Dios.

El asombroso crecimiento del Pentecostalismo y sus programas misioneros agresivos
han llevado a algunos escritores a llamarlos la “punta de lanza” del Protestantismo.
Por Fernando Fernández-Arellano
Los textos bíblicos están tomados de la Biblia de Jerusalén.
EL CRECIMIENTO DE LOS
PENTECOSTALES

Desde su aparición, en torno al 1900, los
Pentecostales han crecido a un ritmo
considerable. Despreciados durante mucho
tiempo como “fanáticos” o “extravagantes”,
los Pentecostales han seguido adelante con
fuerza debido, sobre todo, a un serio
esfuerzo misionero. Algunos estudiosos de
las religiones estiman en unos diez millones
el número de Pentecostales en todo el
mundo, con más de tres millones sólo en
los Estados Unidos.

El estudioso noruego Nils Bloch-Hoell ha
llamado al Pentecostalismo “la cristiandad
(Continuará en la próxima edición)